miércoles, 8 de diciembre de 2010

Sinfonia No. 9 Op 125 en re menor

A mi inmaduro favorito en la Galaxia:


Recuerdo que muchas cosas me han dolido en la vida, pero no recuerdo un dolor parecido a éste, es curioso, se sufre de desamor, pero esto es diferente, es como un desamor a la inversa, 
Te recuerdo sonriendo o mirándome al dormir, no había experimentado esa sensación, me sentía delicada y admirada, era cómo si el viento pudiera quebrarme, y tú intentabas evitarlo.  Fueron más las tardes lejos que cerca, pero mientras el reloj lo permitía te resumía mi vida con detalles en pocos segundos, tal cómo tú lo hacías, me mostrabas la realidad vista a través de tus ojos y yo intentaba hacer lo mismo, yo con mi consumismo, tú con tus robots, todo lo imaginaba al revés.


No tengo queja alguna, tu cuidado y atención fueron perfectos, la distancia se rompió por momentos, todo era muy sencillo, los debates, las pláticas, las películas, los viajes, las risas, los corajes. Pero siempre ha sido así y se que volverá a serlo. 


Te quiero en mi vida, quiero tomar chocolate con pan, yo entiendo este abismo que debe abrirse, pero por favor prometeme que volverás. No me impidas verte sonreir, mi drama sólo no tiene sentido, ni los berrinches.


Esperaré sentada en algún rincón a que la cajita se llene y vengas a invitarme a jugar, bailes nuevamente conmigo y en la cara me vuelvas a besar. 


Gracias por este año como tu dices, tan interesante. 


Remacharemos con curitas el corazón, tú y yo tenemos un lazo aún más fuerte que nos une.. 

No hay comentarios: